Conflicto Hueso-Lais

Marzo 8, 2009 por milocl

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En el mes de enero, la Selección Chilena Sub 20 tuvo una participación totalmente olvidable en el Sudamericano de Venezuela. Juego con gusto a nada y resultados pésimos, que terminaron con una anunciada eliminación de la Rojita en primera ronda del torneo juvenil.

 

Parecía que el mal gusto por fin quedaba en el pasado. Grueso error. Recientemente, en un reportaje de “El Mercurio”, aparecieron sabrosos datos acerca de una “probable” agresión verbal del Director Técnico de la Sub 20, Ivo Basay, hacia jugadores cruzados pertenecientes al plantel; incluyendo el haber tratado a Sebastián Barrientos de “retrasado mental”.

El hecho no se ha confirmado ni desmentido desde ninguna de las dos partes. Compañeros de Barrientos han hablado, también integrantes de la fracasada selección, pero nada de los protagonistas.

 

Al no conocer la verdad respecto al asunto, sólo nos queda comentar de acuerdo a lo que sabemos.

 

Es verdaderamente lamentable enterarse de un conflicto interno entre el plantel y el cuerpo técnico. Independientemente de lo que haya sucedido, la explosión de una “bomba” como ésta, sólo  saca a relucir las diferencias que existían en el camarín nacional, acentuadas por el bajo rendimiento en cancha que exhibió el cuadro juvenil.

 

Que sea verdad o mentira, mirándolo desde este punto de vista, parece no importar. Tal vez no haya agredido a jugador alguno, pero esto, deja de manifiesto que a todas luces, Basay no solo falló al conformar el plantel, al dibujar un esquema, un sistema de juego; también cometió errores como líder, como guía de un grupo de jóvenes que tenia el objetivo de llevar a Chile nuevamente a un mundial juvenil.

En el futbol, los objetivos se cumplen como equipo, y si un entrenador no fue capaz de encauzar a la serie de individuos que conformaban esta selección en pos de un objetivo en común, fracasó, y seguirá fracasando.

Desde mi perspectiva, los conceptos futbolísticos se aprenden, se mejoran con el tiempo; pero existe algo que se llama inteligencia emocional, muy pocos la tienen, y créanme que sólo la desarrollan quienes manejan preceptos básicos o son capaces de desenvolverse exitosamente en instancias claves, cosa que Basay, no consiguió.

 

Antes de conocer cualquier verdad, debería analizarse seriamente la continuidad de Ivo Basay. Ya que, como se mencionó, no sólo fracasó en la cancha como técnico, sino que también en el camarín como líder. El “capitán del barco” de un grupo de jóvenes no puede ser cualquiera, estamos hablando de la sabia nueva, del futuro de Chile (futbolísticamente hablando.), que estando en manos del “Hueso”, perdió el rumbo, desperdiciando el viaje.

 

El daño ya esta hecho, el error ya se cometió. Si quieren limpiar la imagen de algunos, seria correcto la divulgación de la verdad, pero por sobretodo, la corrección del yerro, este tipo de cosas, no puede seguir sucediendo si estamos hablando de un futbol, en vías de desarrollo, y que desea llegar a un mundial adulto.

 

Ah… y de paso, acaban con el conflicto Hueso – Lais, que harto ha dado que hablar.

Año Loco

Enero 5, 2009 por milocl

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Luego de la desastrosa derrota frente a Paraguay finalizando el 2007, muchos fueron los cuestionamientos hacia nuestro seleccionador nacional. Tantos, que incluso (los más extremistas), clamaban su despido a las afueras del coliseo ñuñoino esa noche del miércoles 21 de noviembre del año pasado. Por eso, y por la necesidad imperiosa de conseguir la mayor cantidad de puntos para seguir soñando con Sudáfrica, el 2008 era un año clave para el “Loco”, que, a pesar de las complicaciones, fue capaz de sacarlo adelante y de destacarlo como uno de los mejores de la “Roja” en las ultimas temporadas.

 

El “año eliminatorio” comenzó tarde en este lado del continente. Recién en junio se volvió a jugar “por los puntos”. El receso fue largo, pero” don  Marcelo” y su equipo no perdieron el tiempo, viajando junto a una selección joven hasta Francia para disputar el Torneo “Esperanzas de Toulon”. Competencia, que en la antesala, tuvo algunos encontrones entre el cuerpo técnico nacional y los jugadores. Algunos de los últimos, estimaron que no era “conveniente” trasladarse a tierras galas sacrificando vacaciones, considerando que en ese momento se vivía verano en Europa. Arturo Vidal y Mauricio Isla, fueron los “símbolos de la desobediencia”, cosa que mas tarde, les quito sus puestos en la oncena chilena adulta por un par de partidos en el caso de “Celia”, y por un “largo tiempo” (que hasta el día de hoy no concluye), en el caso del “oriundo de Buin.”

A pesar de las dificultades (se agrega la negativa de algunos clubes para prestar jugadores), Toulon fue una gran experiencia para la mayor parte del plantel que tuvo la fortuna de jugar el torneo. El equipo mostró una unión, un futbol y un despliegue pocas veces visto por este lado del continente. Chile fue protagonista del “futbol joven” y se llevo el segundo lugar del certamen, perdiendo el cetro frente a los italianos por la cuenta minima. Destacaron Pedro Morales, Gary Medel, Carlos Carmona, Carlos Villanueva, Fabián Orellana, Cristopher Toselli y Hans Martínez entre otros. Varios de ellos fueron para quedarse, ya que sus grandes actuaciones sirvieron de sustento para sus transferencias a clubes del Viejo Continente. Emblemático fue el caso del “Piña” que luego de muchos intentos por salir del Audax, termino recalando en el Blackburn Rovers de la Premier League inglesa.

 

Luego de la “experiencia gala”, vinieron los duelos eliminatorios frente a Bolivia y Venezuela. En aquellos encuentros, Marcelo Bielsa alineo jugadores de  “Toulon” en las oncenas presentes en La Paz y Puerto La Cruz. Aquello fue fuertemente cuestionado por los medios, que veían con malos ojos la juventud, trasuntada en inexperiencia del plantel nacional. Equivocados estaban, ya que Chile tuvo dos grandes actuaciones. Gary Medel fue el artífice del triunfo en el Hernando Siles, con dos goles (uno de ellos de chilena) en su debut por clasificatorias, y Humberto Suazo se destapo frente a la selección vinotinto, en la victoria de 3-2.

El técnico fue los suficientemente criterioso para disponer de los mejores en un momento difícil. La confianza entregada a “jóvenes promesas”, fue retribuida, y sin dudas, esto fue un punto a favor del “Loco”, al menos en esta pasada.

 

Brasil y Colombia eran los próximos rivales. Ambos encuentros a disputarse en el Estadio Nacional. El sobreexitismo de los medios de comunicación, endiosando a Jorge Valdivia, influyeron negativamente en el ambiente previo al match contra los “verdeamarellos”, incluso en la ansiedad con la que “el Mago” entro a la cancha, siendo expulsado minutos después de su ingreso. Los brasileños fueron una tromba, y sepultaron cualquier aspiración chilena. Tres goles que calaron hondo en el mando técnico nacional. Bielsa sintió el golpe y las criticas, que nuevamente acecharon al DT trasandino.

“Don Marcelo” fue consecuente, y salio a ganar el partido frente a un equipo a todas luces “superior” en lo que era “jugador por jugador”, pero que en un duelo colectivo, podía haber sido derrotado con una mejor capacidad de conversión en los delanteros nacionales “¿Qué pasaba si Suazo la metia en esa oportunidad que tuvo bajo el arco?” Quizás otra historia se habría contado. Lamentablemente se cuenta la peor. A agregar que varios seleccionados tuvieron un nivel bajo. Dícese el mismo Humberto Suazo, agregando a Mark González, Marco Estrada; que tuvo su peor noche disputando un encuentro horrible; y Carlos Carmona, entre otros.

Colombia fue la resurrección para nuestra selección. Brillaron los Fernández, Suazo, González, Estrada, Jara y Carmona. Los mismos que hace un par de días habían defraudado frente a “la selección de Dunga”, tuvieron un rendimiento superlativo, vapuleando a los cafeteros, elevando las aspiraciones nacionales.

 

Los partidos frente a Ecuador y Argentina se podría decir que marcaron el año. En Quito, se jugo el peor partido al mando de Bielsa, mientras que frente a los trasandinos, se disputo el mejor encuentro en “La era del Loco”.

En el Atahualpa la selección jugo a nada. Futbol timorato, sin ritmo, chispa ni fuerza. Un equipo diezmado físicamente, que además se encontró con la expulsión temprana de Gonzalo Jara. Pedro Morales demostró que la “camiseta le queda grande” y que no esta para ser alternativa de conducción en “La Roja”. Mark González lejos de su mejor rendimiento, y Alexis Sánchez individualista, fueron la tónica de un desastre que pudo ser peor, si es que los dirigidos por el “payaso” Vizuete, se habrían dedicado mas a hacer goles que a hablar fuera de la cancha.

En esta ocasión me parece que las críticas fueron justificadas hacia Bielsa. No supo atreverse en el momento justo, prefirió a un “frío Morales”, en vez de Jorge Valdivia. A destacar que en la conferencia de prensa admitió errores frente a eso. Tanto así que nadie se imagino lo que vendría después, el carnaval, la alegría, la fiesta.

Es que ganarle a Argentina no se da todos los días, y menos de la forma que se dio, si ni siquiera se había dado a lo largo de la historia de las clasificatorias. Jugando de manera brillante, conteniendo los embates, controlando el partido, manejando “a piacere” el trámite del encuentro. Lo de Chile frente a los trasandinos rozo la perfección, con un juego atildado, comandado por el mejor Matías Fernández que ha visto el Nacional; por un inspirado debutante, es que Fabián rompió todos los pronósticos, además de la historia.

Para mi, y se que para muchos, fue la “obra perfecta” de Bielsa. Sus pupilos dibujaron en la cancha, lo que él ha tenido en su cabeza durante todo el proceso. La mejor pintura del “Loco”, que nos dejo en zona de clasificación luego del partidazo del 15 de octubre. Por eso que, a pesar de los “papelones”, de los partidos “olvidables” y de que todavía queda un encuentro amistoso frente a España, este año, desde mi perspectiva, se corono como un “Año Loco.”